Según el informe, la ciberseguridad está cada vez más integrada en las decisiones de la dirección y en la estrategia empresarial. Casi un tercio de las organizaciones, concretamente el 32 %, vincula ahora el rendimiento o la remuneración de sus directivos a los resultados obtenidos en materia de ciberseguridad.
Un enfoque global del riesgo
El cambio no afecta únicamente a la gobernanza. Según el informe de Hiscox, en 2017 las organizaciones consideraban principalmente la tecnología como la respuesta a los riesgos cibernéticos. En 2026, las empresas con mejores resultados combinan cada vez más las herramientas tecnológicas con la gobernanza, la formación, los procesos y la rendición de cuentas. Este enfoque también se refleja en el uso de los seguros. Según el informe, el 64 % de las empresas dispone actualmente de un seguro cibernético, frente al 40 % en 2017.
Sin embargo, esta mejora en la preparación frente a los ataques no significa que estos hayan desaparecido. Según el informe de Hiscox, el 29 % de las empresas sufrió al menos un ciberataque durante los últimos doce meses. En 2017, la cifra era del 57 %. No obstante, Hiscox precisa que los resultados de ambas ediciones no son directamente comparables debido a los cambios introducidos en el alcance y la metodología de la encuesta.
Un coste anual de 52.000 dólares
El riesgo cibernético también se mide por sus consecuencias operativas. Los incidentes de ciberseguridad cuestan a las organizaciones una media de 52.602 dólares al año y provocan un promedio de 32,8 horas de interrupciones operativas. Las diferencias entre los países estudiados son importantes. Según el informe, la probabilidad de sufrir un ciberataque exitoso alcanza el 38 % en Reino Unido, frente al 20 % en Estados Unidos, donde se registra el nivel más bajo del estudio.
Durante los últimos doce meses, las empresas irlandesas declararon la mayor media de ataques exitosos, con 5,5 incidentes, frente a los tres registrados en Estados Unidos. El coste medio de un ataque también varía considerablemente. Según el informe, asciende a 134.138 dólares en Italia, mientras que Portugal registra el importe más bajo, con 10.655 dólares.
Repercusiones en la reputación
Las consecuencias de un incidente no se limitan al coste directo del ataque. Según el informe, el 30 % de las organizaciones que sufrieron un ciberataque afirma haber experimentado un impacto negativo en sus resultados financieros, su valoración o su calificación crediticia. Asimismo, el documento indica que el 29 % perdió oportunidades comerciales o asociaciones empresariales. El crecimiento también puede verse frenado: según Hiscox, el 32 % de las empresas afectadas por un ataque sufrió retrasos en su crecimiento, expansión o puesta en marcha de iniciativas comerciales.
Sin embargo, la imagen de la empresa destaca como una de las principales preocupaciones. Según el informe, el daño reputacional o la pérdida de confianza de los clientes constituye la principal preocupación para el 48 % de las organizaciones. Francia presenta una particularidad en este aspecto. Entre los mercados analizados, es el país con mayor probabilidad de sufrir publicidad negativa que afecte a su marca y reputación.
La resiliencia se convierte en una prioridad estratégica
Tras diez años de estudio, el informe de Hiscox refleja un cambio de paradigma: ya no se trata únicamente de impedir los ciberataques, sino de permitir que la empresa siga funcionando cuando se produzcan. Por ello, las organizaciones están reforzando su ciberresiliencia mediante la combinación de tecnología, formación, gobernanza y conocimientos especializados.
Este enfoque requiere una inversión considerable, ya que los incidentes cibernéticos cuestan a las organizaciones una media de más de 52.000 dólares al año. La conclusión apunta a la necesidad de una respuesta coordinada: la ciberresiliencia implica ahora a los directivos, los empleados, los procesos, las tecnologías y la estrategia global de la empresa.
Roberto Méndez
Corresponsal Económico y Tecnología
Especialista en economía política europea, soberanía tecnológica industrial y análisis de fondos soberanos en la zona euro. Colaborador habitual en medios internacionales.
