Los sistemas industriales conectados vuelven a convertirse en una puerta de entrada a infraestructuras sensibles. Durante la noche del 1 al 2 de noviembre, un ciberataque dirigido contra un proveedor del Establecimiento Francés de la Sangre (EFS) provocó una modificación de los parámetros de funcionamiento de las cámaras frigoríficas de tres de sus centros. El establecimiento confirmó el incidente{rel=”nofollow”} el 3 de noviembre. Según su comunicado, se detectaron anomalías en los sistemas de supervisión y control de los equipos frigoríficos. En concreto, los umbrales de temperatura y descongelación se modificaron a distancia, lo que provocó un aumento anormal de las temperaturas programadas.
Los equipos afectados se utilizan, entre otras cosas, para conservar bolsas de plasma destinadas a transfusiones o al fraccionamiento para la fabricación de medicamentos. Por tanto, una alteración de estas condiciones de almacenamiento podría haber tenido consecuencias importantes para la disponibilidad de los productos sanguíneos.
Un proveedor comprometido indirectamente
El EFS no fue el objetivo directo del ataque. La ofensiva afectó a un proveedor responsable de sus instalaciones frigoríficas. Según diversas informaciones de prensa, se trataría de Coolworld. La empresa confirmó que un número limitado de sus equipos se había visto afectado por un incidente de ciberseguridad relacionado con un software de gestión de sistemas de refrigeración suministrado por un tercero.
Esta precisión pone de manifiesto los riesgos asociados a la dependencia de las organizaciones respecto a sus proveedores tecnológicos. En efecto, una vulneración de seguridad en un proveedor puede repercutir en las infraestructuras de sus clientes, incluso cuando estos cuentan con sus propios dispositivos de seguridad.
En el caso del EFS, los sistemas independientes de supervisión y alarma permitieron detectar rápidamente las anomalías. Los equipos adoptaron entonces las medidas necesarias para proteger los productos afectados y trasladar algunas bolsas de plasma a otras instalaciones. El establecimiento indica que ningún producto sanguíneo resultó alterado, que no se produjo ninguna pérdida y que se mantuvo la continuidad de las actividades de recogida y distribución.
Los sistemas frigoríficos, nuevo objetivo de los ciberataques
Este incidente se produce en un contexto marcado por varios ataques contra equipos frigoríficos en Europa. A mediados de octubre, las instalaciones de varios supermercados franceses ya habían sufrido interrupciones debido a manipulaciones remotas de sus sistemas de regulación. Una nueva oleada de incidentes también afectó a varios países europeos a principios del mes de noviembre.
En estos distintos casos, los atacantes intentaron modificar los parámetros de funcionamiento de los equipos de refrigeración, especialmente los ciclos de descongelación y los ajustes de temperatura.

Roberto Méndez
Corresponsal Económico y Tecnología
Especialista en economía política europea, soberanía tecnológica industrial y análisis de fondos soberanos en la zona euro. Colaborador habitual en medios internacionales.

